¿Hay fórmulas mágicas para aprender inglés?


Son frecuentes los mensajes que recibimos sobre la importancia de aprender inglés en los tiempos que corren y frecuentemente intentan vendernos la idea de que siguiendo fórmulas mágicas podremos aprender inglés sin problemas.

¿Se trata de una quimera o realmente existen las fórmulas mágicas para aprender inglés?

Mensajes del tipo: en sólo unas semanas, con sólo 30 minutos al día, en un tiempo récord, 50 palabras a la semana bastan para aprender inglés, imposible fracasar, aprende inglés en 30 días.

O diversidad de métodos con los que aprender: hipnoaprendizaje, el inglés con 1000 palabras, PNL, aprender a escribir 400 palabras en inglés en un minuto, los 4 pasos mágicos para aprender inglés.

Todo para convencer de lo imprescindible que es aprender inglés en los tiempos que corren y lo fácil que resulta aprender inglés con los nuevos métodos milagrosos que se han lanzado al mercado y prometen poder conseguirlo en un tiempo realmente corto.

Inmediatez y facilidad. Dos fórmulas mágicas para resolver la pregunta: ¿quieres aprender inglés?

Estamos sumidos en una filosofía de vida en la que buscamos recompensas fáciles e inmediatas sin invertir mucho esfuerzo. Por otro lado, no disponemos de mucho tiempo y todo lo necesitamos para ayer, de ahí que este tipo de cursos se multipliquen y disfruten de tanta popularidad.

Sin embargo, ¿qué hay de realidad en dichas fórmulas mágicas?, no hay un método milagro, no hay recompensa sin esfuerzo, continuidad y compromiso.

No nos engañemos, aprender un idioma requiere continuidad y constancia; en 30 minutos sí podemos conseguir buenos resultados, pero 30 minutos al día; con 1000 palabras podremos comunicarnos, sí, pero sin construir correctamente el discurso. Lo más importante es saber de dónde partimos, no podemos vender la idea de que es igual de fácil aprender inglés con 5 años que con 45.

No es lo mismo partir de un nivel B1 y querer conseguir un C1, que partir de cero y querer conseguir el mismo objetivo en el mismo tiempo.Seamos sinceros, aprender un idioma requiere constancia, lo importante es poder adaptar el curso que iniciemos a nuestras necesidades, y que aprenderlo suponga una recompensa y no una carrera de obstáculos.

Adaptar el curso a nuestro tiempo y a nuestra situación personal, ésa es la verdadera fórmula mágica.

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Monica grupoalventus Artículo creado por

Mónica Cerrada

Socióloga y Psicóloga. Estoy vinculada desde que recuerdo al mundo de la educación; Apasionada de los idiomas, mi sueño es conseguir contagiar mi gusto por el inglés y las ganas de aprenderlo ¡Vamos a por ello! @moncerrada